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miércoles, 26 de marzo de 2014

La Ignorancia

"Casablanca" (1942)


Ignorancia, un termino probablemente más amplio de lo que hemos estado acostumbrados a usar.

La añoranza del desterrado, dice Milan Kundera, es el dolor de la ignorancia.

Antes de comenzar me gustaría explicar una idea central, ciertos conceptos, los cuales establecí de manera arbitraria, simplemente como funcionan para mi. Empezando por "Personas especiales" como llamaré a las personas más cercanas a nosotros, nuestro circulo más intimo, puede ser familia y la pareja por ejemplo, "Amigos" como el siguiente circulo, importante aunque no como esas "personas especiales" (no confundir con el siguiente),  "compañeros" pueden ser del trabajo, escuela, etc, que aunque la convivencia pueda ser diaria, no son considerados amigos, ya sea por que no nos hemos tenido la confianza suficiente para entablar una amistad, o por que se trata en su mayoría de cordialidad, "conocidos" que son personas que vemos por la calle, al ir a la tienda, al caminar por la escuela, trabajo, vecinos, gente que habitualmente saludamos y nos saludan, gente que probablemente pueda saber nuestro nombre y nosotros el de ellos, o tal vez no, lo cual no hace diferencia alguna, y por ultimo los completos desconocidos, esa gente que vemos al pasar por las calles y jamás antes habíamos visto, que no tenemos nada que ver con ellas, gente que puede vivir en nuestro mismo estado o al otro lado del mundo y no haría diferencia. Recapitulando de mayor a menor cercanía serian entonces: "Personas especiales", "Amigos", "Compañeros", "Conocidos" y por ultimo "Desconocidos".

Todos estamos siempre ligados a las cosas y personas que nos rodean, crecemos en un lugar, hacemos amigos, compañeros, simplemente gente que nos conoce y conocemos, en mayor o menor proporción, pero que forman parte de nuestras vidas y nuestro entorno. Es lo que nos da un sentido de identidad, inclusive puede llegar a definirnos, puesto que no somos más que el reflejo de los ojos que nos ven.

Todo esto es dado a nuestra permanencia en un lugar, uno forma sus lazos de acuerdo a lugar de residencia, de acuerdo a afinidades y diferencias, coincidencias y más, pero, ¿qué sucede cuando por cuestiones personales, de estudio o trabajo, tienes que ausentarte de ese lugar que conoces como "hogar"? Te conviertes poco a poco en un desconocido, se degrada esa escala de la que hablaba al principio, los "conocidos" pronto se vuelven desconocidos, la gente comienza a dejar de reconocerte como parte de ese entorno, dejas de ser una cara conocida para ese lugar que llamabas tu hogar, pudiera describirlo como una sensación de amnesia bilateral, la gente con la que convivías un poco más seguido, por ejemplo los "compañeros" pronto se vuelven personas con las que ya no compartes ningún tema en común, solo temas viejos, temas de un pasado ya cerrado e inexistente, esa persona deja de conocerte y uno deja de conocer a esa persona y así entre más tiempo pasa, más va escalonando esta "amnesia".

Ignorancia, tal cual lo llama Milan Kundera en su novela del mismo nombre, la cual precisamente toca este tema central, dos personas que se conocieron en su país natal y apenas iniciaban una relación, por diversas cuestiones tienen que emigrar a diferentes lugares por lo cual pierden contacto, después de unos años regresan a su país y se reencuentran, ambos conservaban memorias uno del otro, sin embargo estas memorias no coincidían, pues después de tanto tiempo las memorias se pierden, se modifican, ahora lo único que los unia era la incertidumbre, la "ignorancia" pues la gente con que habian crecido ya no tenia nada en comun con ellos, no sabia nada de sus vidas durante su ausencia, ni viceversa, lo cual no los hacia entre ellos conocidos, si no que ampliaba el termino a un triangulo de amnesia.

Este tema en particular es un tema que ha estado en la historia del ser humano desde que hemos sido autoconscientes hasta hoy en día, todo con la misma métrica, Kundera hace referencia en su libro a Ulises, Rey de Ítaca, esposo de Penélope, el cual tuvo que ausentarse por 20 años de su hogar. Sin embargo a pesar de la ansiosa espera de Penélope y el desesperado viaje de regreso a casa por parte de Ulises para reencontrarse con su amada esposa, termina con una dificultad más, pues tras tan larga ausencia, «sus recuerdos no se parecen». Porque «nuestra memoria, la pobre, ¿qué puede hacer ? Sólo es capaz de retener del pasado una miserable pequeña parcela sin que nadie sepa por qué precisamente ésa y no otra...». Vivimos sumidos en un inmenso olvido, y no queremos saberlo. Sólo aquellos que, como Ulises, vuelven después de veinte años a su Ítaca natal pueden ver de cerca, atónitos y deslumbrados, a la diosa de la ignorancia. Ulises al regresar encuentra que su Itaca ya no era la misma que cuando partio, el simplemente regreso siendo nadie. La historia ejemplifica la dureza de las cosas, pues cuando alguien era acusado de un gran deshonor, lo condenaban al destierro antes que a su muerte, por considerar más infame el destierro mismo.

Dice Kundera "La añoranza no intensifica la actividad de la memoria, no suscita recuerdos, se basta a sí misma, a su propia emoción, absorbida como está por su propio sufrimiento." Y es esto mismo lo que viene a distorsionar nuestros propios recuerdos, la subjetividad del punto de vista del observador; "Los recuerdos se van si dejan de evocarse una y otra vez en las conversaciones entre amigos." Y es esto ultimo lo que produce un olvido, la falta de familiaridad y frecuencia de un tema provoca esa ignorancia.

Pongamos en perspectiva dos panoramas diferentes, dos parejas distintas que por el motivo que sea deben alejarse de su hogar, sin embargo una pareja lo hace juntos, mientras que la otra pierde toda comunicación, al cabo de un tiempo las dos parejas regresan a su respectivo lugar de origen, todos tendrán un común denominador y es el hecho de que serán desconocidos para la gente que ahí se quedo y viceversa; los que perdieron la comunicación también serán ahora desconocidos uno para el otro, mientras que los otros dos seguirán probablemente siendo la misma pareja de un inicio, esto por la simple y sencilla razón de que a pesar de que ambos hayan podido cambiar o sigan siendo los mismos, los pasos dados en cualquier cambio o estadía, fueron sincronizados. La pareja que se separo aunque tengan los mismos hábitos, mismas personalidades, serán desconocidos, es la naturaleza del tiempo sumado a la distancia, gastar la cercanía entre las personas, ambos probablemente hayan tenido sueños en común en un inicio, lo cual con dicha separación se convirtió en un cambio, ambos probablemente pudieran haberse enamorado de alguien en su nuevo entorno, tal vez iniciado una relación por simple curiosidad o por "no sentirse tan solos en un nuevo entorno al cual consideran hostil" pues es fuera de lo que consideramos nuestro hogar, donde nos sentimos más vulnerables, es ahí donde lo que nos hubiera parecido en nuestro hogar como algo hasta desagradable, nos puede parecer un aliado, un poste de donde sostenernos, fuera de nuestro entorno es donde buscamos siempre coincidencias y similitudes, cosas que nos parezcan familiares en todo lo que nos rodea, por que ese sentido de pertenencia es el que nos reconforta, podemos sentir no solo simpatía, si no hasta cierta identificación con personas que son del todo extrañas, pero es ese anhelo de pertenencia el que nubla nuestro juicio. Regresando un poco con este ejemplo, tal vez después de todo esto, la pareja pueda reencontrarse en su lugar de origen, habiendo pasado ya por diversas experiencias tan ajenas a esa otra persona que simplemente vuelve imposible ese retorno. Cito una frase de una canción de Nach "Como viejas amantes, regresan del olvido, has dormido ya en sus brazos, pero todo es nuevo" y es que es esta misma distancia la que nos vuelve diferentes, nos convierte en desconocidos, esas dos personas pudieron haber sido todo el uno para el otro en aquel entonces, podrán intentar regresar, pero tal vez ese tiempo que los separo, esas cosas que hicieron mientras tanto, será lo que no les permita regresar, pues no es lo mismo encontrase con una persona nueva y dejar su pasado en su lugar, pues para ese entonces uno no existía (para esa otra persona).

Pongamos de ejemplo una canción bastante famosa "New Kid in Town" de "Eagles" la canción en general  habla de esto, como una persona que después de un tiempo regreso a su pueblo natal, es tratada como extraña hasta por sus más viejos amigos, pero la diferencia radica en la expectativa de la gente que te conocía, me parece un poco complicado explicar este punto, pero es como comprar un carro y manejarlo mucho tiempo, conoces casi todo de ese carro, mañas, fallas, ruidos, etc; te lo roban, lo vendes o lo que sea, pero dejas de conducirlo un par de años mientras alguien más lo hace y al termino de un tiempo, vuelves a ser propietario del mismo, al conducirlo seguro habrá un comparativo, tal vez con más o menos fallas, diferentes mañas, tal vez ya no tenga la misma potencia para un rebase como en tiempos anteriores y uno verá eso como algo negativo, como una falla que causo el conductor intermedio; a diferencia de manejar un carro que nunca habíamos manejado nosotros (nuevo o usado) uno se acostumbrará simplemente al manejo y las fallas que tenga, para nosotros serán cosas que "siempre estuvieron ahí" defectos con los cual seguramente ni tendríamos problemas en un principio.




"El que echa a perder su despedida, poco puede esperar del reencuentro"

jueves, 9 de enero de 2014

Pasos













Hace un par de años que me persigue una idea, poco o nada había hablado al respecto pues me parecía un poco tonta, pero en los últimos meses ha estado más constante,  es una idea simple, pero divertida de pensar si la piensas: "Pasos".
Pasos? bueno, todo comenzó con mi paso por el internado, siempre me pregunte "¿Cuántos internos han caminado estos mismos  pasillos? ¿Cuántos internos han pasado por esta mipera?" y así esto se convirtió en  una idea más divertida, imaginar que pasaría si pudiéramos ver nuestros propios pasos pintados por los lugares que hemos caminado. Pronto caminar por los pasillos del hospital, caminar por la calle, se convirtió en sentir que con cada paso que iba dando, iba pintando el suelo con colores ¿Qué colores? no sé, aveces los imaginaba azules, aveces rojos, aveces rosas, etcétera. De pronto me di cuenta que el color con que imaginaba que pintaba mis pasos dependía de mi estado de animo, eso fue aun más divertido, pasaba por lugares por donde caminaba frecuentemente y me imaginaba el piso con un montón de huellas de diferentes colores, donde yo podía ver las veces que había caminado por un mismo lugar pero cada vez con un diferente estado de animo, aveces azul cuando me sentía tranquilo, aveces rojo cuando me sentía emocionado, aveces rosa cuando me sentía feliz, aveces negro cuando caminaba enojado o triste; así un montón de lineas de pasos amontonadas unas sobre otras, por donde iba pintando una nueva linea tal vez con un tono diferente de cada color. Un día de pronto se me ocurrió otra variable: poder ver mis pasos comparados con los de alguien más, ver cuantas veces nuestros caminos se pudieron cruzar antes de que conociéramos a esa persona, ver los pasos que dimos y nos llevaron precisamente a encontrarnos, ver esas dos lineas trazadas de pronto unirse, para ese entonces esto ya se había convertido para mi en algo habitual, caminar e ir pensando en estas cosas.
Al principio me parecía algo banal, pero luego encontré algo que le daba peso a esto: un día mientras caminaba con los audífonos puestos, sonó una frase entre una de mis canciones: "Hoy soy consciente de mi mismo ya no observo las estrellas, camino mirando al suelo, aquí quiero dejar mi huella..." Y ahí me di cuenta de que aveces lo único que dejábamos en este camino era eso precisamente, pasos, pero no caminos de pasos como yo lo imaginaba, dejamos nuestros pasos en las personas que nos cruzamos, les pintamos a todos un poco con ese color de nosotros mismos, con el de nuestro estado de animo, y a su vez nosotros somos marcados por los demás, una sonrisa, un gesto o un abrazo, aveces se convierte en el color que llevamos el resto del día. No quiero sonar a frase gastada de facebook, pero en esta analogía reside la importancia de llevar nuestro mejor color puesto, pues eso es lo que dejaremos en los demás, al final nosotros mismos pintamos nuestro entorno.